Illustration by Adriana Bellet

Illustration by Adriana Bellet

192 red balloons 

Blowing new air into the tourism industry
 

For years, artists trotted the globe in search of inspiration. Whether they chose the bohemian streets of Paris or the remote landscapes in Tahiti, they looked for a lifetime experience to turn them upside down.

However, when the phenomenon of modern tourism spread, the way people approached traveling changed radically. Everything was standardised for the customer’s satisfaction.

Now, as we dive into the new century, we are witnessing a new revolution. Sites like Airbnb, an online platform for individuals “to list, discover, and book unique accommodations”, are tearing this idea to pieces.

It was Julio Cortázar the one who said “we’re like carbon copies, identical with the original except another colour, another paper, another end product.” Our needs and desires may look incredibly different on the surface, but they’re extremely close at their core. We humans are tied through the most fundamental impulses. We yearn for an enriching experience as much as Hemingway or Gauguin did back in time.

The greatness of Airbnb lies there. The tool is revolutionary not because they made up something completely new, they just found an easy way to connect people all over the world. Today it is possible to visit 192 countries and still feel at home. And it is trust, one of the most basic human feelings, what makes it possible. 

Piece originally published at Creative Mornings/Stockholm blog.

192 red balloons

Insuflando nuevos aires a la industria del turismo
 

Durante años, los artistas recorrieron el mundo en busca de inspiración. Ya fuera en las calles bohemias de París o en los paisajes remotos de Tahití, iban detrás de una experiencia única que les removiera.

Sin embargo, cuando el fenómeno del turismo se extendió, la forma en que la gente viajaba cambió radicalmente. Todo se estandarizó para satisfacer al consumidor.

Hoy, a medida que nos sumergimos en el nuevo siglo, estamos presenciando una nueva revolución. Iniciativas como Airbnb, una plataforma online para “publicar, descubrir y reservar alojamientos únicos”, están acabando con la idea que teníamos del turismo.

Fue Julio Cortázar el que dijo que “somos como las copias de papel carbónico, con otro color, otro papel, otra finalidad.” Nuestras necesidades y deseos pueden parecer diferentes en la superficie, pero en el fondo están muy próximas. Los humanos estamos unidos por nuestros impulsos más fundamentales. Anhelamos una experiencia enriquecedora tanto como Hemingway o Gauguin lo hicieron en el pasado.

La grandeza de Airbnb radica ahí. La herramienta es revolucionaria no porque hayan inventado nada nuevo, simplemente han encontrado una manera sencilla de conectar a gente de todo el mundo. Hoy es posible visitar más de 192 países en el mundo y sentirse en casa. Y es la confianza, uno de los sentimientos más básicos, la que lo hace posible. 

Artículo originalmente publicado en el blog Creative Mornings/Stockholm